Las agencias inmobiliarias nunca tienen tiempo libre. Cuando no están cerrando una transacción de compraventa, tienen que captar nuevos inmuebles para su cartera, o hacer visitas y enseñar pisos a clientes potenciales. A todo esto hay que añadir otras tareas como responder a emails, ordenar el papeleo, o contestar al teléfono.

Además, la mayoría de agencias inmobiliarias en España no supera los 3 empleados. Imagina repartir todo este trabajo entre sólo tres personas– en lugar de centrarse en una única tarea, cada empleado tiene que cambiar de rol varias veces al día.

¿Y cómo se puede poner orden en todo este caos? La solución es utilizar un CRM inmobiliario.